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Mira cómo controlar los berrinches de tu hijo. El castigo NO es la solución…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Los niños y los adultos berrinchudos abundan, no lo podemos negar. Y es que los berrinches se presentan en diferentes etapas del desarrollo, ya te he platicado del manejo de ira en adultos pero hoy quisiera enfocarme en los niños. 

Quienes somos padres sabemos que los berrinches de los niños es algo de lo que más nos estresa, no sabemos cómo actuar, qué decir o cómo reaccionar ante el enojo que el niño está demostrando. 

¿Qué hacer o qué no hacer ante el berrinche de un hijo? Con mucho gusto te comparto algunas recomendaciones que te ayudarán a enfrentar esta peculiar emoción, primero veamos lo que NO debes hacer : 



1. Obligarlo a que te diga por qué está enojado. 

2. Pegarle para que aprenda a no hacer berrinches. 

3. Esperar que te haga caso en ese preciso instante. 

4. Darle un castigo al momento en que hace el berrinche. 

5. Permitirle que se desahogue aventando cosas. 

6. Violentarse más que el niño… porque ahora ya no es un solo berrinchudo… ¡ahora SON DOS!

7. Burlarse de la forma como hace el berrinche. 

Y ahora veamos que sí debes hacer :


1. Mantén la calma. Si el niño no mantiene la calma TÚ SÍ. Repítete constantemente que puedes mantener la calma. “PACIENCIAPACIENCIAPACIENCIA…”

2. Háblale con voz tranquila y pausada, no a gritos. 



3. Intenta distraerlo con otro tema. Haz que su mirada y atención se enfoquen en otra cosa. 

4. Demuéstrale que tú eres quien manda. Háblale firmemente y dile que no puedes tolerar esa actitud, que con esa forma de actuar no va a lograr nada, que cuando se calme podrán hablar. 

5. Cuando se vaya calmando, es recomendable tomarlo de los hombros y decirle con voz  tranquila que respire profundamente y que te vea a ti hacerlo.

6. Abrázalo y dile que “todo va a estar bien”.

7. Ya que haya pasado la tempestad, habla con él sobre su coraje y pídele que reflexione sobre su forma de estallar. 

8. Después de que pase el berrinche, sugiérele lavarse la cara, el agua purifica las malas vibras.

Tu y yo sabemos bien que es válido enojarse, lo que no se vale es que todos perdamos la calma cuando sólo uno está molesto. Ayudemos a nuestros niños a canalizar correctamente su energía, a que entiendan que el enojo con berrinche no ayuda en nada y que la calma hace más milagros ¡ánimo! Hasta la próxima.
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