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4 consejos para aprender a NO depender de nadie. Aprende a ser independiente

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


La codependencia es cuando permitimos que nuestra felicidad dependa de otros. La palabra suena fuerte, pero el significado es mucho peor pues perjudica nuestra vida y también la de quienes nos rodean. Hoy quiero hablarte de esta tema. 


La codependencia puede decirse que es un amor enfermizo que se confunde con un intenso amor, pero no es así.  Es una condición emocional que se caracteriza por la falta de identidad propia, y la necesidad de ayudar, proteger, agradar y solucionar los problemas de otro(a).

Algunos le consideran una adicción afectiva, quien la sufre sabe que le perjudica pero no la puede dejar, es muy parecido a los efectos de una droga. 

Estas son las principales características de las personas codependientes : 



1. Son personas que sienten un gran temor al abandono, necesitan aferrarse a su pareja, aun y cuando ésta les cause sufrimiento.

2. Se pasan el tiempo preocupados tratando de solucionar los problemas del otro y no tienen tiempo para ocuparse de sus propios problemas.

3. Tienen baja autoestima. Es decir, piensan que su vida no vale la pena y por eso se dedican a ayudar al otro.

4. Buscan desesperadamente aprobación de los demás.

5. Su felicidad depende completamente de la otra persona. 

6. Se culpan y se critican ellos mismos.

7. Les es muy difícil tomar decisiones.

8. Mienten sobre su relación a los demás, ocultan sus problemas. 

Hay diversas causas que pueden llevar a una persona a desarrollar codependencia, entre las más comunes están :



1. El haber crecido con carencias afectivas. 

2. Haber sido o ser objeto de abusos físicos, verbales o abandono.

3. Haber crecido en una familia con un padre o una madre codependiente.

Si te identificaste con estos puntos o sabes de alguien que está viviendo esa situación, quiero compartirte algunas recomendaciones que ayudarán a superarle : 

1.- Reconoce el problema

El primer paso para solucionar la situación es admitir lo que se está viviendo.

2.- Cuida de ti

Analiza en qué momento dejaste de agradarte y de cuidarte. Hazte cargo de todos los aspectos, recuerda que solo tú eres responsable de ti mismo.

3.- Sana las heridas de tu niñez

Mucho de lo que vivimos en la adultez tiene que ver con lo que pasó de manera voluntaria o involuntaria en la niñez. 

4.- Pide ayuda

Pedir ayuda no es un signo de debilidad. Puedes recurrir a un profesional, grupos de autoayuda o simplemente una persona de toda tu confianza. 

Nunca es tarde para  ver por nosotros mismos, el reto más grande consiste en evitar que nuestra felicidad dependa de alguien. Toma las riendas de tu vida y disfruta de la felicidad que mereces, ánimo. Hasta la próxima.

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