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5 cosas urgentes que debes saber sobre ponerle límites a tus hijos…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


El no ponerle límites a los hijos daña nuestra relación con ellos y deja secuelas que les persiguen en su vida adulta, no ocurre porque nos pasemos de buenos sino porque algunos miedos nos invaden y hoy quiero compartirte algunas estrategias para combatirlos. 


Jaime Barylko, pedagogo, mencionó que “Por miedo, no por bondad, surgieron los padres permisivos”  y siguiendo esta línea, quiero hablarte de las razones principales que nos impiden trazar los límites adecuados a nuestros hijos : 



1. El miedo a que no nos quieran por lo poco que nos ven es el que nos anima a ponerles pocos límites y a darles gusto.

2. Miedo a que no nos cuenten sus cosas. Caemos en la trampa terrible de decir: “hijito, yo soy tu mejor amigo”.  No, no, no, no, papá, usted es SU PAPÁ, si aparte de ser papá, es amigo, ¡suertudo!, pero primero es papá.

3. Miedo a disgustarlos, ahora los tratamos con “pincitas”. Me escribió en Twitter una señora: “Es que ¿cómo le digo a mi hija que apague el celular en la mesa?, se enoja, se pone enfurecida”. Señora, ¡quíteselo!

4. Miedo a que nos tachen como anticuados. Nos hace permitir que se vistan en forma inadecuada, que vean películas horrendas que se entretengan con música y juego violentos o que tomen alcohol.  “Ay, mamá, es que todo mundo se viste así”.

5. Miedo a que fallen o sufran.  Es el que nos empuja a ayudarles más de lo debido y a asumir su problemas como propios. 



Todas estas cosas dañan tremendamente a nuestros hijos y no los vamos a traumar. En sí el miedo más grande que debemos tener es el de que crezca de una forma irresponsable, que se vayan por el mal camino gracias a no poner límites a tiempo, los haríamos fracasar por no enseñarles a esforzarse. 

Esta es una frase de Abigail Van Buren: “Si usted quiere que sus hijos tengan los pies en la tierra, colóqueles alguna responsabilidad sobre los hombros”. ¡Claro!, porque si no le ponemos responsabilidades se hacen arrastrados, flojos, mangoneros.

Deberíamos tener miedo a que no sepan amar, porque cuando a los hijos les damos todo, les permitimos todo, se enseñan a recibir, pero no a compartir, aprendieron a recibir y no dar, es casi como si estuvieran vacíos y cuando eso ocurre, no habrá nada que los pueda llenar. 

Éstas son mis cuatro recomendaciones cuando se trata de educar a tus hijos:

1.- Los límites no se negocian. Se marcan por amor, porque les amamos.

2.- Sé firme y claro (a).

3.- No amenaces con algo que no puedas cumplir.

4.- No trates de convencerle, haz cumplir la regla.

Claro que como papás es difícil verlos molestos o tristes pero estas experiencias les ayudarán a lidiar con las frustraciones y a trabajar por lo que quieren lograr, serán adultos responsables, esforzados, considerados y felices. ¡Ánimo! Hasta la próxima.

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