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6 formas de ayudar a quien ha sufrido una perdida. Hoy por ellos mañana por ti…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Cuando un ser querido sufre una pérdida, solemos meditar sobre qué hacer y qué decir. Queremos animarle pero a la vez sabemos que su duelo es un proceso y que cualquier detalle podría ser contraproducente, haría que se sintiera aún peor. Hoy quiero compartirte el cómo confortar a quien ha sufrido un pérdida. 


Lo primero que quiero decirte es que no siempre son necesarias las palabras. En ocasiones nuestra presencia y acompañamiento para la persona que sufre le brindarán alivio.

A esto sumémosle el estar comunicados en el sentimiento sin necesidad de hablar, un abrazo, un hombro para llorar, un corazón que escuche, una caricia, también pueden darle paz.

Ya que cada cabeza es un mundo, es normal que las personas manifiesten duelos de muchas maneras. Quizá lo que te afecta a ti no repercute igual en otros, por lo tanto ayudar es una tarea titánica pero lo que no dudamos es que estamos buscando aminorar la pena de la persona. 



Hay ciertos conceptos que debemos tener presentes en momentos como estos, aquí te los comparto : 

1.- Todos los duelos son diferentes

Cada quien lo vive a su manera y por lo mismo no es válido poner plazos de duración en el proceso. Tienen mucho que ver el pasado, la relación con la persona que ya no está y otros factores.

2.- Cuidado con el efecto de tus palabras

Evita la tentación de usar frases que pueden causar resentimiento, enojo, prejuicios, como éstas que escuché de un amigo al darle el pésame a una viuda, sin reparar en que los pequeños hijos estaban presentes:  Dios así lo dispuso. –le dijo muy solemne-. Se lo quiso llevar al cielo porque lo necesitaba para algo importante. Palabras como ésas pueden ocasionar que los niños piensen: “¿Por qué Dios se lo llevó si yo también lo necesito mucho?  ¿Por qué me lo quitó así?” Eso pudiera ocasionarles hasta un resentimiento contra Dios. Por eso muchas veces, un simple abrazo,  es más elocuente que las palabras.

3.- Cómo manejar la tristeza y el enojo de la persona afectada

Lo ideal es canalizar esos sentimientos hacia la situación, no a las circunstancias o contra Dios.



4.- Deja que la persona exprese su dolor

Permite que suelte lo que lleva dentro, compréndele, muestra afecto y acompáñale, esto es lo que la persona necesita, no consejos. Debe rodearse de familiares y amigos que le ayuden a descargar lo que siente, que le escuchen y le permitan expresar su coraje por lo que ocurrió. 

5.- El valor del silencio

Como ya mencioné, no siempre es necesario hablar para consolar a quien sufre. Tu presencia y tu silencio serán siempre apreciados, lo que más le reconfortará es saber que estás ahí.

6.- Recuerda los buenos momentos que vivió con quien ya no está

Y el impacto que causó en la vida de otros. Quizá la persona que sufre no lo permita en un principio, pero puede ser más adelante, sé paciente. 

Debemos confiar en que el tiempo ayuda a sanar las heridas; que todo pasa. Por más intenso que sea el dolor, gracias a Dios se diluirá en el tiempo, tu fortaleza ayudará a que esa persona supere su pérdida, ánimo. Hasta la próxima.

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