Badabun te recomienda

¡Cuidado! Puedes sufrir de ataques de ansiedad sin saberlo. Aprende a identificarlos…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Estoy sorprendido por la cantidad de imágenes que se comparten en redes sociales sobre ataques de pánico y ansiedad, este tema cada vez toma más fuerza porque los casos se han multiplicado. Es por eso que quiero compartirte el tema y las alternativas para ayudar a quien sufre estos episodios. 


Sientes que te falta el aire, respiras superficialmente y más rápido,  tu corazón igualmente acelerado; el miedo se hace presente, la preocupación también, pero sin saber a ciencia cierta el de qué o el porqué te preocupas. Los músculos de todo tu cuerpo están tensos, y puede acompañarse de sudoración profusa aún y cuando la temperatura ambiental esté agradable…¿te suena familiar?  

Esos son los signos y síntomas más comunes en los ataques de ansiedad, todos podemos padecerlos en algún momento de la vida. No importa la edad, si se es hombre o mujer, pero suele ser más común en personas mayores y mujeres. 

Las razones pueden variar, pero quiero compartirte las más comunes por si tú o alguno de tus seres queridos les padece : 



1.- Fobias específicas

Son miedos que presentan millones de personas y pueden llegar a paralizarnos de tal forma que provocan esos ataques. Están las fobias sociales con la gente que nos rodea y  el temor a hacer el ridículo,  de hecho está comprobado que uno de los principales miedos en el ser humano es hablar en público. Existen también las fobias a animales, a las alturas, la obsesión por la limpieza y el orden, entre otras. 

2.- Estrés

Ocurre en las personas que acumulan tensión por problemas y las prisas de sus múltiples actividades, donde se comprometen por no decir “NO”. Aquí se incluye el “estrés post-traumático”, el miedo o ansiedad que se percibe al recordar un acontecimiento que causó un gran dolor. 

Si hay necesidad de actuar cuando hay una crisis, hagámoslo porque el daño que podemos causar en quienes nos ven como modelo a seguir puede ser enorme. Me pregunto ¿cuántos casos habrán actualmente relacionados con niños que han sido testigos del maltrato al que se somete su madre por parte de su padre, o la mujer histérica que arremete contra su pareja y familia? Creemos que no se dan cuenta y sin embargo su intuición está sumamente agudizada y detectan el sufrimiento y el dolor de una forma asombrosa. 

3.- Enfermedades padecidas o miedo a padecerlas

Hay muchos casos de hombres y mujeres que sufren ataques de ansiedad al conocer las posibilidades que tienen de padecer cierta enfermedad, especialmente si algún ser cercano la ha padecido. El miedo a morir o enfermarse hasta cierto punto puede ser normal, pero cuando es una obsesión hay que darle la importancia que merece y atenderlo cuanto antes.

Así mismo, es importante destacar que ciertas personas con las que convivimos a diario y con personalidades conflictivas o difíciles pueden provocarnos también ataques de ansiedad. Un claro ejemplo de ello son los padres, cuya exigencia o violencia hace que en lugar de alegría, sus hijos sientan miedo al esperarlos, así que ojo, si tú tienes este tipo de carácter y/o temperamento, podrías estar ocasionando en tus hijos traumas a corto y largo plazo. 

4.- Sin causa aparente

Estos son los ataques más difíciles de tratar porque quienes los sufren insisten en que no saben el origen de esto que los desgasta e incapacita. 

La mente del ser humano es muy compleja y hay cosas a las que quizá no le damos importancia pero se guardan en el subconsciente y se manifiestan de esta forma. Quienes sufren estos ataques pueden ser víctimas de circunstancias que consideramos intrascendentes pero su vulnerabilidad y/o sensibilidad les perjudican en mayor escala. 

¿Qué se puede hacer ante un ataque de ansiedad de alguien cercano? Aquí algunas recomendaciones : 



1. Tómale la importancia debida

Evita la tentación que todos podemos tener de etiquetar de chiflado(a)  a quien lo manifiesta. Creemos que desea llamar la atención y no lo atendemos con el verdadero sentido de urgencia que tiene. 

2. Evita también decirle o pedirle que “le eche ganas” ¿Qué tipo de consejo es ése? ¿Cómo le “va a echar ganas”, si difícilmente sabe cómo? 

3. Viendo a los ojos a quien lo padece, pídele que inhale y exhale profundamente. Puedes solicitarle que inspire profundo, guarde el aire cinco segundos y respire despacio y largamente. La respiración es el mejor mecanismo para controlar las emociones.  Ver a los ojos es signo de conexión y comprensión lo cual es fundamental en momentos así.

4. Procura hablarle en voz calmada y pausada. 

Una voz armoniosa y calmada, siempre será un aliciente para fomentar la paz. Tu tono de voz puede llevar a la tranquilidad o al desquicio. 

5. Es fundamental buscar ayuda terapéutica
Conocernos a fondo y conocer nuestra historia personal es determinante en los procesos para superar las crisis emocionales.  Hacer la paces con tu niño interior y con todo lo que representa tu pasado, para que vivas mejor tu presente. La hipnosis es una excelente opción. 

Tener un ataque de ansiedad cuando no hay nadie es una contradicción. Se perciben todos los signos y los síntomas pero no hay quien auxilie. Aquí lo mejor es recordar que uno mismo puede controlarse. Decreta que tienes el poder para hacerlo, toma aire y suéltalo lentamente, usa técnicas de relajación y visualización. Piensa en la gente que amas y en lo que quieres para tu vida en ese momento o en el futuro. 

Quiero aclarar que cada ataque de ansiedad puede ser diferente en cada persona, su duración y periodicidad también varían pero lo que me queda claro, es que los ataques de pánico y/o ansiedad son consecuencias de ciertos factores y que la comprensión, empatía y amor puede marcar la diferencia en quienes los siguen padeciendo o han logrado salir de tan difícil situación. 

¡Ánimo! Hasta la próxima.

Recomendados
Recomendados