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¿Haces que tus hijos mientan por ti? Mira todo el daño que les estás causando

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


La honestidad es una gran virtud que nos permite actuar con sinceridad ante todo, pero en ocasiones nos cuesta saber si alguien la posee. Es por eso que hoy quiero hablarte de ella e invitarte a analizar si estás viviendo con esa virtud. 


Ser honesto es hablar siempre con la verdad y con asertividad, decir las cosas como son, de la forma correcta y en el momento oportuno. Es expresar el respeto por uno mismo y por los demás.



Una persona honesta posee estas características :

1.- Cumple sus promesas

2.- Inspira confianza 

3.- Es congruente

4.- Es discreta

5.- Evita la crítica destructiva

6.- Lucha por lo que quiere sin pisotear a los demás

Desde que somos pequeños nuestros padres nos inculcan la honestidad, nos llaman la atención cuando mentimos pero ¿y si nos hacen mentir por ellos? Cuando suena el teléfono y es el banco o algún otra persona con la que no quieren hablar, esas experiencias nos hacen dudar ¿verdad?  

Los padres somos la mejor escuela de nuestros hijos para bien o para mal y si queremos que ellos sean honestos, debemos predicar con el ejemplo. Debemos enseñarles a los hijos con el ejemplo a no mentir, no robar, no copiar en los exámenes, no usar malas palabras, etcétera. 

¿Por qué podemos ser deshonestos? Puede haber muchos motivos tras la deshonestidad, algunos bien intencionados, otros con toda la intención de abusar, estos son los más comunes:



1.- Por quedar bien.

2.- Por salir impunes de un error o una mala acción .

3.- Para sacar a alguien de un apuro.

4.- Para no preocupar a alguien que queremos. 

5.- Para sobrevivir o ayudar a alguien a hacerlo. 

6.- Para obtener aquello que tanto deseamos.

Sí , es fácil caer en la deshonestidad y probablemente todos hemos sido víctimas de ella en algún momento. Lo importante es saber y entender que siempre hay tiempo para reflexionar, que debemos buscar la mejor manera de lograr nuestros objetivos sin caer en esta práctica. Lo importante no es si eres o no deshonesto, sino por qué lo haces y lo que desencadenas con esto, el ejemplo que le das a tus hijos y a las personas que te rodean.

Hazte una pregunta que te hará confirmar qué tan honesto eres... Si todo el mundo fuera como tú, ¿sería un mundo mejor? Analiza la respuesta y haz una diferencia empezando por ti, lo que debas hablar, lo que debas afrontar, la honestidad puede doler pero siempre se preferirá a una mentira. Ánimo, hasta la próxima.

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