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Mira cómo encontrar la felicidad. Es más fácil de lo que piensas…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO



¿Qué te hace falta para ser feliz? Sé que las respuestas podrían variar desde mejor salud, una casa, un mejor trabajo, un auto, más dinero, hasta unas vacaciones…bueno, la lista podría ser infinita. Pero si te pregunto ¿qué te hace feliz ahora? Lo más seguro es que mencionarías cosas que no siempre agradeces o más bien, detalles a los que no siempre les pones atención. Hoy quiero hablarte de esa búsqueda de la felicidad que nos hace olvidar lo importante de cada momento y del proceso en sí.


A lo largo de mi vida he escuchado a infinidad de personas decir que la felicidad es una meta a la cual todos queremos y debemos llegar. Otros dicen que es un gran tesoro que pocos encuentran, dicen que es porque difícilmente se obtiene gracias a las múltiples adversidades y dificultades que cada quien enfrenta y que con el paso de los años los problemas aumentan.



Esto me  hizo recordar la cantidad de anécdotas que todos conocemos relacionadas con personas que dicen que con dinero o con fama se obtiene la felicidad  y, después de luchar por mucho tiempo en tenerlos, terminan sus días anhelando esa felicidad que a pesar de  todo, nunca llegó. 

Obtener la felicidad es un tema polémico, porque para alguien puede ser el ver a su familia con bienestar y equilibrio, para otra persona podría representar el tener una suma considerable de dinero en el banco o en inversiones, para otra el viajar, el recuperar la salud, o el tener a su lado a cierta persona amada y así, sucesivamente.  Pero lo que es indudable es que muchas de estas cosas pueden ocurrir en su momento y encontrar esa felicidad en forma temporal y al paso de tiempo volver a anhelar otra cosa que represente la felicidad. 

Hay dos clases de felicidad:   

1.- La felicidad que sentimos cuando todo marcha a nuestro favor, cuando hay una armonía en nuestro entorno y no tenemos dificultades

Lo malo es que esta felicidad es superficial y transitoria. Cuando las circunstancias cambian (lo cual es inevitable) esta felicidad se desvanece y volvemos a un estado de insatisfacción que puede durar mucho tiempo. Quienes aspiran a esta felicidad pueden decir que lo son, pero en su interior saben que sólo será temporal y que en cualquier momento se puede ir. Es la que los medios de información nos venden al decir que con tal producto la felicidad estará con nosotros. 

Claro que las expectativas que cada uno de nosotros tiene importan, precisamente por eso es una lección difícil de aprender, el error está en que colocamos nuestra felicidad en las cosas que se prometen o en las manos de otras personas, por lo tanto nos convertimos en víctimas de la frustración. Esto es precisamente lo que sucede cuando creemos que la felicidad es consecuencia de tener a nuestro lado a determinada persona.  La tenemos y vienen posteriormente los problemas normales que toda relación conlleva y la tristeza se hace presente, creyendo que la felicidad y el amor se han ido. 

2.- La felicidad que decidimos tener a pesar de las adversidades

Es aquella que todos tenemos derecho a vivir y que podemos sentir justo en este momento si así lo decidimos. Es esa satisfacción que te brinda el servir a los demás o la que sientes cuando das tu mejor esfuerzo para resolver un problema, es la felicidad que se encuentra en los detalles y momentos que todos vivimos, pero que lamentablemente no todos percibimos, puede sobrevivir a cualquier circunstancia y permanecer. Es ese gozo que percibimos en las personas que a pesar de tener una vida llena de tribulaciones de todo tipo, físicos, económicos o con sus relaciones con los demás, aún así sonríen y dicen que la vida es maravillosa.  Sé que muchos hasta criticamos esto y creemos que fingen ante una realidad, pero sin embargo existe. 

Quiero enfatizar que este tipo de felicidad, se decide. Se toma la decisión de vivirla a pesar de las circunstancias. 

John Powell destaca que la felicidad es una tarea interior y que está al alcance de todos, dice que el problema más grande consiste en estar buscándola continuamente afuera. Dentro de los puntos que trata, hay tres que me parecieron fundamentales:   



1.- La importancia de querernos y aceptarnos como somos, no como los demás quieren que seamos, claro sin caer en la tentación de ser tan auténticos que hagamos daño a quienes nos rodean.

2.- Hacer de nuestras vidas un auténtico acto de amor, poner y transmitir amor en lo que hacemos para que la felicidad toque continuamente a nuestra puerta, en otras palabras, aprender a ser “buscadores de bien”.

3.- Tener un diálogo con el ser supremo a través de la fuerza de la oración;  no cabe duda que esto nos hará más fuertes y nos ayudará a  sobrellevar las adversidades y sobre todo, a encontrarle significado al sufrimiento. 

Te quiero invitar a que dediques unos minutos para analizar en dónde tienes puesta tu felicidad, qué es lo que te mueve y lo que consideras que te da la alegría.  Es buen momento para recordar estos dos tipos de felicidad y que decidas cuál de ellos está influyendo más en ti. 

Charles Haddon Spurgeon, predicador inglés dijo: “La felicidad no depende de lo que poseemos, sino de lo que disfrutamos”. 

Deseo de todo corazón que voltees a tu alrededor y valores todo lo que tienes, porque cuando admires todas las cosas “simples” pero a la vez importantes de la vida, habrás dado el paso más importante para lograr la felicidad.

¿Porqué pierdes tiempo y energía en anhelar lo que no tienes o aún no llega a tu vida? Eso solo te distraerá del presente. Ánimo, hasta la próxima.

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