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¿Te gusta acumular cosas? Mira cómo te afecta sin que te des cuenta. Pon orden en tu vida…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Sin lugar a duda, todos conocemos el principio que dice: “De la vista nace el amor”. Y vaya que tiene mucho de verdad, pues es precisamente gracias a lo que vemos que hacemos un juicio de lo que no se ve, aunque claro, a pesar de que no siempre pasa, las apariencias también nos pueden engañar.

Este mismo principio es aplicable en  otras circunstancias  de nuestra vida. Cuando se piensa, por ejemplo:

1. Si así está el exterior de la casa, ¿cómo estará el interior?

2. Si así de sucio y descuidado está el baño para los clientes en el restaurante, ¿cómo estará la cocina?


3. Si siempre fue desobligado y deshonesto en la escuela, ¿qué me hace creer que será buen empleado?

4. Si así está su escritorio, ¿imagínate cómo estará el orden de su vida? Bueno; este último ejemplo no siempre se aplica: Conozco a quienes tienen su escritorio lleno de papeles y saben perfectamente de qué son y dónde  está cada uno. ¡Ah!, y además ¡que nadie se los mueva de lugar, porque la que se arma! 

Lamentablemente mucha  gente no se percata del mal hábito de guardar y guardar cosas inútiles al grado de convertir su casa en una bodega de chatarra y artículos viejos. 

Recuerda, el entorno de tu hogar  influye en tu actitud y en la forma en la que los demás te tratan. Recuerdo una investigación que realizó una Universidad de gran prestigio en los Estados Unidos: Colocaron dos vehículos en dos diferentes zonas de la ciudad. En una zona residencial colocaron  un auto de reciente modelo, pero sucio y con un vidrio roto. En una zona popular, colocaron el otro automóvil,  similar al primero pero impecable; limpiecito, brillante, sin un solo daño. ¿Cuál vehículo fue dañado por los vándalos o vecinos del lugar? Parecerá increíble, pero fue el que estaba en la zona residencial ¿Por qué? es muy sencillo, el otro imponía respeto.  Esto demuestra  que lo descuidado, lo sucio y lo de mala apariencia,  invita a que se le dañe más. 

Es bueno tratar de prever el futuro y querer estar preparado para cualquier carencia que se nos pudiera presentar, sin embargo, cuando se trata de guardar, debemos asegurarnos que aquello que deseamos guardar realmente tenga una utilidad. Por ejemplo; Guardar ejerciendo el hábito del ahorro es algo sumamente positivo. Guardar artículos que posteriormente pueden necesitarse, también; siempre y cuando tengamos la conciencia de que así será, porque precisamente cuando se pierde esa razón, comenzamos a amontonar cosas inservibles hasta formar  un verdadero muladar a nuestro alrededor, tal es el caso de aquellas personas que guardan ropa que tienen más de un año de no ponerse, creyendo que algún día regresará esa moda o lo que es peor, de quienes después de cuatro años piensan que volverán a entrar a ese pantalón talla 5 sin mejorar su alimentación y sin hacer ejercicio. 


Otra pésima costumbre es la de guardar las cosas “ahí donde sea”. Todos sabemos que si no tenemos un lugar para cada cosa y ponemos cada cosa en su lugar,  cuando la necesitemos nunca la vamos a encontrar. Perdemos una gran cantidad de energía buscando constantemente artículos que necesitamos ¡ahora!, y que aparecerán, obviamente,  mucho después, cuando ya no sean requeridos. 

Los chinos, hace miles de años concluyeron que los espacios ordenados y limpios atraen la prosperidad. La ley de la abundancia dice que para que lleguen cosas nuevas a tu vida, hay que hacer espacio y desechar lo que ocupa un lugar y no se utiliza. Les recuerdo el proverbio chino que ya he compartido, que dice: “Para poder beber un buen vino en una copa que se encuentra llena de té, primero hay que tirar el té y luego servir y beber el buen vino”.


Hagamos espacio en nuestra vida y en nuestros hogares para hacerle lugar a  lo mejor. Desechemos los vicios y las malas actitudes de nuestra forma de ser, para vivir mejor. Por otro lado, hagamos un espacio más digno en nuestro entorno: evitemos cajones y espacios  atiborrados de cosas desechables, inservibles, inutilizables. Tíralas, desaparécelas de tu vista y dona las que a otro le sirvan. Aclarando tu entorno, verás más clara tu vida, la energía fluirá mejor y en tu hogar siempre reinará la armonía. Ánimo y hasta la próxima
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