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Mira el daño que les haces a tus hijos cuando NO les cumples una promesa. No lo volverás a hacer

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


¿Cuál es el verdadero significado de una promesa? Se supone que estás es un compromiso formal que se hace hacia una persona o con uno mismo, se basa en la honestidad y genera confianza en los demás siempre y cuando se cumpla con lo prometido. Pero hoy nos enfrentamos a un mundo donde la palabra de la gente pierde cada vez más valor y esto lamentablemente lo aprendemos desde muy temprana edad. 

¿Recuerdas cuando nuestros padres nos prometían llevarnos a un lugar especial? Por ejemplo a pasear al parque o incluso al cine: “Te prometo que el sábado te llevo” decía papá o mamá, pero cuando llegaba el día tan esperado, la respuesta era un rotundo “No”, fue ahí cuando aprendimos lo terrible que es la desilusión, la falta de palabra y el dolor que eso causa, porque generan duda y poco a poco van rompiendo la confianza ¡Aunque parezca insignificante! 


Esto va creando la desconfianza entre los hijos y los padres, quienes prometen cosas que no pueden cumplir con tal de no ver a los pequeños sobre ellos todo el día les dicen que sí a cualquier cosa que preguntan, pero son incapaces de cumplir porque jamás tuvieron la intención de hacerlo ¿Acaso no se dan cuenta que están dando un mal ejemplo? Seguramente después de las decepciones en lugar de confiar ciegamente en las promesas de los padres preguntabas hasta el cansancio ¿Pero sí vamos a ir? ¿Me lo juras? ¿Estás seguro que sí iremos? Todo ese temor y esa falta de credibilidad es en realidad producto de las promesas no cumplidas de los padres. 

Cumplir las promesas nos vuelve confiables, ante la imagen de los demás, la gente honesta atrae a otras personas de sentimientos nobles y con alto sentido de responsabilidad; nos hace sentir amados y también mejora nuestra autoestima, eso es lo que ocurre con aquellas personas que logran respaldar sus palabras con acciones. 

¿Qué pasa cuando no cumplimos nuestras promesas?
Justo lo contrario, cuando una persona no cumple lo prometido, los demás le perciben como alguien deshonesto, irresponsable cuya palabra no tiene valor, ya que constantemente dice cosas que jamás cumple. 

Antes de prometer algo a tus amigos, hijos, familiares o a tu pareja considera lo siguiente con mucha atención: 

Reconoce tus capacidades y limitaciones

Pregúntate si realmente puedes cumplir antes de prometer cualquier cosa: piensa en tus horarios, tus compromisos anteriores, tus capacidades y el tiempo que eres capaz de invertir ¿Realmente puedes hacerlo? 


Se claro y preciso al momento de los compromisos

Especifica bien en qué puedes o no involucrarte antes de decir, y si puedes apoyar solamente en una o dos cosas, asegúrate de explicar previamente a quien le has prometido tu apoyo, así evitarás confusiones y malos entendidos. 


Se fiel a tus principios

No prometas ayudar con algo que te incomoda o que es contrario a todo lo que tú como persona crees o defiendes; se firme cuando alguien quiera obligarte o sea muy insistente, antes de prometer algo, tienes derecho a decir NO. 

No te escondas

Si por alguna razón específica eres incapaz de cumplir lo que has prometido, no te escondas, siempre procura hablar de frente y explica los verdaderos motivos por los cuales las cosas no saldrán de acuerdo a lo planeado; trata de cumplir lo más que puedas, pero si no podrás, trata de avisar a tiempo y ofrece disculpas sinceras. 

Recuerda que “A tu boca te comprometes” y efectivamente nadie nos obliga a prometer cosas, ni los hijos, ni los amigos ni siquiera la pareja; hay que saber medir nuestras palabras y no lanzar promesas al aire, recuerda que las acciones hablan más por nosotros y esto nos vuelve confiables ante los demás. Si has prometido algo, por muy pequeño que parezca, trabaja para cumplirlo, pues recuerda que si tienes hijos, ellos aprenderán mucho más de tus ejemplos que de cualquier sermón que les des. 

¡Ánimo! Hasta la próxima. 
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