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No esperes a que sea demasiado tarde. Celebra el milagro de la vida haciendo esto…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Tiempo atrás un gran amigo dominicano llamado Freddy Ginebra compartió conmigo una poderosa frase, en aquel momento no entendí muy bien de qué se trataba, sin embargo hoy esas palabras tienen para mí un significado muy diferente: “Lo que le da sentido a la vida, es la presencia de la muerte” Tal vez suena extraño y muy difícil de entender, pues en realidad sentirnos frágiles y vulnerables ante el momento final, es algo que atemoriza a la mayoría de nosotros, sobre todo la incertidumbre, el no saber cuándo ni cómo ocurrirá.  


El día de hoy, se que esas palabras son ciertas, la fugacidad de nuestra existencia es el mayor impulso, lo que nos ayuda a recordar que hay que vivir poniendo nuestra mejor cara ante las adversidades, disfrutar, aprovechar y amar a nuestros seres queridos mientras aún estemos aquí. En México, existe una bella tradición que rinde homenaje a todas esas personas que nos han dejado para formar parte de un algo más allá, el “Día de los Muertos”, donde recordamos, convivimos en mente y espíritu con todos aquellos que se nos han adelantado y hoy descansan en paz.



Creo que a esta altura de nuestra vida, todos hemos perdido a algún ser querido, y el dolor que se siente es incomparable, el hecho de saber que ya no estará entre nosotros es algo que nos quita el sueño, pero lamentablemente, ese sentimiento de tristeza y desilusión se debe a una cosa, como dicen por ahí: Cuando alguien muere, no le lloras al muerto, te lloras a ti mismo. Y es verdad: sufres porque te dejó, por lo mucho que le has amado y por lo mucho que lo necesitas. Algunas veces este lamento está rodeado de culpabilidad, de arrepentimiento por saber que se pudo haber hecho más para estar a su lado y ya es demasiado tarde, porque de nada sirve hacer homenajes y regalar coronas de flores para llenar la tumba, algo triste pero cierto.  

No cometas el error de dar por sentado a alguien, recuerda que aunque a veces estemos hasta el cuello con los compromisos, el dejar tiempo para pasar con las personas a las que amamos, es algo que debemos hacer siempre, porque la vida es muy corta y el tiempo pasa tan a prisa, que cuando volteamos a un lado, han transcurrido años y en un abrir y cerrar de ojos, los que ayer estuvieron con nosotros hoy se encuentran únicamente en espíritu. 

Me gustaría contarte una experiencia que tuve al lado de dos hermanas en uno de mis viajes: Se trataba de dos mujeres que siempre se procuraron, tenían tanto amor y lo demostraban constantemente, además de que siempre estaban de un característico buen humor, era una verdadera alegría ver como ellas contagiaron este fraternal trato con sus hijos y esposos, definitivamente eran dos familias que se amaban como una sola. Días después de haber conocido a estas maravillosas hermanas, una de ellas sufrió un fatal accidente y lamentablemente falleció, yo quedé conmocionado al enterarme y por supuesto que llamé a la hermana que había sufrido tan triste pérdida; sin embargo, lo que la mujer me dijo me conmovió enormemente, pues me demostró que a pesar de las adversidades, nada podía vencer el amor y la alegría de una persona como ella, algo digno de admirarse. 

Cito textualmente sus palabras: “César, es un dolor inmenso el que siento por la muerte de mi hermana” Es algo que no le deseo a nadie. pero he decidido sufrir su ausencia con alegría, ya que era el don que más admiraba en ella. Su alegría era parte de mi vida y de la de todos y en homenaje a su vida, he decidido recordarla siempre así, cómo ella era” 



¡Qué valentía! No cabe duda que no es lo que se sufre, sino cómo se enfrenta el sufrimiento lo que hace la diferencia en nuestra vida. 

No te dejes vencer por el dolor, ten en cuenta que la vida no te quita, sino que el sufrimiento, la negatividad y la culpa son los peores enemigos de la felicidad, enfréntalos con alegría y vencerás. No importa si es la pérdida de un ser querido, de un buen amigo, si has sido víctima de una decepción amorosa o si sufres de una enfermedad, recuerda que la mente es tan poderosa que si actuamos positivamente, cosas buenas llegarán. 

Toma cada desafío calma y serenidad, llora tus pérdidas para cerrar ciclos y verás que aunque comiences actuando, tu subconsciente te ayudará a aceptar lo ocurrido y convertirá esa idea en un nuevo comienzo. 

En algún lugar leí esta frase: “Celebremos nuestra vida. Amemos y vivamos de tal manera, que al final de ella, hasta el personal de la funeraria llore nuestra ausencia”.

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