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Aprende a decir que NO sin sentir culpa ni lastimar a tus seres queridos

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


¿Te suena conocido este diálogo? 

–Mamá, ¿me cuidas a los niños?
–Sí, hijita, yo te los cuido… estoy muy cansada, muy amolada hoy, pero sí yo te los cuido. ¡Diviértanse, yo aquí me quedo!  

Seguro te preguntaste por qué aceptó si se sentía mal o no quería ¿verdad? Como este caso hay muchos donde nos metemos en varios problemas por el simple hecho de no saber decir “NO” a tiempo. Se trata de una palabra muy pequeña que cuando no se pronuncia hace una gran diferencia.

¿Qué nos lleva a decir “sí” cuando en realidad queremos decir “no”? Aquí las tres motivaciones principales.

1.- Te sientes comprometido

Sientes que casi estás obligado a aceptar porque ¿cómo vas a decir que no? 

2.- Por miedo a herir o defraudar las expectativas del otro

Quizá hay algún favor pendiente o esa persona nunca te ha fallado, pero debes evaluar cómo te afectará el aceptar lo que te piden y si eso no le perjudica también a él o ella. 

3.- Miedo a ser rechazados posteriormente

Imaginas que al negarte esa persona se molestará contigo y no volverás a contar con ella pero ¿sabes? Si esa persona te estima, no basará sus sentimientos en esta ocasión, no temas. 

Ahora, quiero compartirte las razones más comunes para decir NO:


1. Simplemente porque no quiero.

2. No estoy en condiciones de cumplir con esta petición.

3. Sé que si accedo, me sentiré peor.

4. Me lo dice mi voz interior.

5. Es más el mal que le hago, que el bien.

6. Lo que fácil se obtiene, menos se valora.

La realidad es que podemos decir no sin arriesgar la relación con la otra persona, de forma que entienda que no lo hacemos por lastimarle, con razones válidas. Aquí algunas recomendaciones para decir “no” sin herir: 

1.- Habla con la verdad

Admite que no puedes asumir esa responsabilidad en ese momento, que te encantaría ayudar pero no te es posible. Si no te sientes capacitado para comprometerte en lo que te ofrecen simplemente di NO y si sabes de alguien más apto para lo que se requiere recomiéndalo. No quedarás mal pues fuiste sincero.

2.- Evita las excusas innecesarias

Hay una frase que me ha ayudado mucho y dice así “A explicación no pedida acusación manifiesta”. Simplemente di que no y si te piden explicaciones, tú decide si las das o no. 

3.- Tómate un tiempo para pensar las cosas

Cuando te pidan algo usa frases que te den tiempo de pensar tu respuesta. Por ejemplo, puedes decir “Ahorita no puedo responder pero si me llamas mañana ya podré decirte”.

4.- Cambia el enfoque hacia ti

Procura que la persona que te está pidiendo algo entienda que tú también tienes necesidades, pídele su apoyo y que entienda tus motivos. 

Pon en práctica estos puntos y encuentra nuevas maneras de decir que ¡NO! Recuerda que para cada ocasión hay una solución y una respuesta indicada. También ten presente que para cada persona hay una manera especial de dirigirse ¡ánimo! Hasta la próxima.
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