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Esta es la decisión que hará que tu relación sea perfecta. Compártelo con tu pareja…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Al ver las cifras en aumento de los divorcios, me puse a pensar en cómo es que sabemos qué provoca el fracaso de una relación y no se hace nada al respecto. Quizá todo sería más fácil si recordáramos que el amor es una decisión, hoy quiero platicarte sobre ello.

Sabemos las razones y efectos de una separación, pero estoy seguro de que mucho de eso podría evitarse si recordáramos esto de que en pareja, el amor es una decisión. 

Lo primero es aclarar que hay dos etapas en el amor de pareja: 

1.- Etapa del enamoramiento

Aquí es donde la persona nos deslumbra tanto que le vemos cualidades que no tiene, le idealizamos y nos sentimos honrados de que alguien tan especial se haya fijado en nosotros. 

Aquí hay síntomas increíbles como taquicardia, resequedad en la boca, ansiedad, inquietud, ganas de verle todo el tiempo, de estar a su lado…quieres saber todo de esa persona. También hay una revolución de hormonas y sustancias químicas, por eso nos sentimos tan especiales. Una sustancia en nuestro cerebro denominada feniletilamina, obliga la secreción de la dopamina o la norepinefrina, que por sus efectos se parecen a las “anfetaminas”, y las cuales producen un estado de euforia natural cuando estamos con nuestra pareja.

Durante esta etapa, deseamos con ansias que cuando menos, nos llame por teléfono la persona amada y, cuando lo hace, sentimos emocionados que se nos quiere salir el corazón del pecho…es cuando sentimos las famosas “maripositas”.

2.- Etapa del amor maduro

Aquí las hormonas y sustancias químicas ya llegaron a un nivel normal, vemos a la persona tal cual es y hasta podemos decepcionarnos un poco al conocer la realidad de las cosas. 

Aquí es donde ambos o uno de los dos puede pensar que ya no siente lo mismo, la confusión puede hacer que se sienta que no hemos encontrado el verdadero amor y que decidamos buscarlo, por eso hay muchas separaciones. Te recuerdo, el amor no es un sentimiento, es una decisión.

Recuerdo una historia que leí hace algunos años:   Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le confesó que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El Sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: “Ámela”. Luego permaneció callado. “Pero es que ya no siento nada por ella”.-insistió el hombre-. “Ámela”, -repuso el Sabio-. Y ante el desconcierto de aquel esposo, después de un oportuno silencio agregó: "Amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor”.

¡Decido amarte! ¡Necesito amarte! Cuando tomamos esa decisión, nos convertimos en personas más prudentes y dispuestas a dar el amor que queremos recibir. El amor no es una emoción por sí sola. El amor contiene emociones y depende de nosotros  sentirlas o no. 

Quiero recordarte que el amor se atrae, lo mejor que puedes hacer es evitar la rutina para no ahogar tu relación, revitalízala, sé más expresivo en lo que dices y lo que haces, la actitud de tu pareja cambiará y será recíproca contigo, será como sumar de ambas partes. 

Recuerda que con el paso del tiempo, lo que más valorarás serán los momentos que compartiste con quien  hizo que te sintieras amada o amado, con quien recibió tu amor o tu amistad.  No esperes un día especial en el calendario para expresar ese grato sentimiento. Hazlo en todos los días de tu vida, el amor permanecerá vivo porque así lo han decidido, ánimo. Hasta la próxima.
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