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4 consejos para siempre tener una actitud positiva. Serás más feliz y saludable

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO




¿Cuántas veces nos hemos sentido presas del pánico y la desesperación? Es muy común ver a personas derrotadas, con actitud llena de negatividad por haber tenido una historia difícil. Sin embargo, vemos a otras que han recorrido un camino repleto de adversidades y logran llenar de luz la vida de quienes les rodean, dejando a un lado el papel de víctimas para ser felices. Hay quienes piensan que esto no es posible, que su alegría no es auténtica y se preguntan cómo pueden actuar así después de todo lo que han vivido. Hoy veremos que sí es posible, y mucho más saludable para todos. 



Mantener la frente en alto y la mente despejada no es fácil, pues debemos enfrentarnos a dos factores que detonan la amargura y la infelicidad. Por un lado tenemos al subconsciente, esa parte del cerebro que capta mensajes ocultos, aprende a leer tanto los gestos como las actitudes y todo se lo cree; esto influye directamente en nuestro estado de ánimo. Por otra parte se encuentran los hábitos, buenos o malos, conductas potenciadas por la repetición de actividades. ¡Cuidado!, pues el enojo, la tristeza y la negatividad pueden convertirse en malos hábitos. 




Pero aun con estas circunstancias en contra podemos convertirnos en dueños de nuestro porvenir, ya que lo más importante no es lo que sucede, sino la manera en la que reaccionamos a lo que nos pasa. No te preguntes por qué ha pasado esto o aquello, mejor cuestiona para qué ha ocurrido; tómalo como aprendizaje, no como castigo divino. Ten presente que en la vida nada es perfecto, aprovecha cada segundo para iluminar tu camino con una nueva lección y no olvides que la asertividad, así como una actitud positiva, te abrirá las puertas de la felicidad. 


Compartiré contigo cuatro sencillas técnicas para incrementar la actitud positiva. Recuerda que debes ser constante y repetir estos ejercicios todos los días, para que la felicidad se convierta en hábito. 

Sé agradecido continuamente


El agradecimiento siempre es motivo de alegría, un corazón lleno de humildad, que reconoce todo lo bueno que ocurre en la vida y da gracias por ello, siempre se enfocará en lo positivo. Cambia un poco tu rutina por las mañanas, programa tu mente para ser feliz de la manera más asertiva. Haz una lista mental de todo lo bueno que te ocurrió el fin de semana, de ese relajante día de descanso, por tu buena salud, por el amor de tu familia, tus amistades, esa oportunidad de crecer en tu trabajo... en fin, hay mil y una maneras de darse cuenta que no todo es aflicción, que esos pequeños detalles hacen dichosa la vida de cualquiera. Convierte la gratitud en hábito, y verás que pronto llegará a ti la madurez de agradecer hasta por lo malo que ocurre en tu vida, ya que de eso sacarás valiosas enseñanzas. 

Aprende a apreciar lo bueno de cada día


Aprende a decretar las cosas buenas de la vida cuidando lo que afirmas, porque la seguridad de tus palabras puede ser arma de doble filo. No des a tu subconsciente motivos para lamentarse. En lugar de decir “qué torpe soy”, medita un momento y cambia esas palabras por “tendré mayor cuidado la próxima vez”. ¿Ves como una frase hiriente puede ser sustituida por palabras amables? 

Piensa en la oportunidad que representa la llegada de un nuevo día, intenta dejar de lado la aburrida rutina que te empuja a la desesperación, la que no te deja disfrutar lo bello de la vida. Puedes planear algo diferente para cada día: visitar a un amigo lejano, salir un poco antes del trabajo y sorprender a tu pareja, a tus hijos; hay mil cosas que puedes hacer, siempre con el ánimo de obtener lo mejor evitando la apatía y la amargura. 

Empieza actuando y terminarás creyendo


Actúa como si todo estuviera bien en tu vida, programa tu cuerpo para contagiarse de buena vibra, de felicidad. ¿Has notado la postura y la expresión de una persona alegre y positiva? Su espalda está erguida, los hombros relajados, la frente en alto y la mirada fija en el horizonte, como si decretara que “hoy todo saldrá bien”. Comienza cambiando la posición de los hombros, camina con paso firme, que denote seguridad; recuerda que la motivación comienza desde el interior. No se trata de ser hipócritas, sino de programar la energía positiva en todo nuestro sistema. 

Evoca la sensación de bienestar


Si te sientes triste y no puedes contener ese sentimiento relaja tu cuerpo por unos momentos y haz el siguiente ejercicio: mira hacia arriba, eleva la mirada al cielo. No es broma, ya que la depresión disminuye cuando alzamos la vista. Para completar esta acción levanta los brazos por encima de la cabeza y te sentirás mejor. Esta postura envía una señal de bienestar al subconsciente y nuestro estado anímico mejorará de manera increíble. ¡Inténtalo! Verás que el poder de tu mente y tu cuerpo se manifestarán de manera positiva con estos sencillos movimientos. 


Mantener una actitud positiva ante la adversidad no es fácil, pero créeme que practicar estos ejercicios te traerá excelentes resultados con el paso del tiempo y tu panorama dará un giro completo. Recuerda que vivir bien es un arte que se puede aprender.

Te dejaré una frase para reflexionar el día de hoy; la escribió el poeta latino Quinto Horacio F:

La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubiesen permanecido durmiendo

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