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Este mal hábito que haces todos los días está envenenando tu alma. Arráncalo de tu vida

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


Siempre me ha impresionado la capacidad de la mente humana para elaborar historias de cosas que no sabemos si han ocurrido o que quizá jamás tendrán lugar, a esto le llamamos suposiciones y lo que hoy quiero compartirte es cómo pueden dañar tu vida. 

Las suposiciones causan problemas, si tuviéramos que definirlas sería algo como la consideración de que una cosa o idea es posible o probable sin estar seguros. 

Los seres humanos hacemos suposiciones de todo tipo, al hacerlo creemos que eso es cierto y es ahí donde nace el conflicto. 

¿Por qué continuamente de manera consciente o inconsciente hacemos suposiciones?

Podemos partir del hecho de que la mente necesita respuestas para entender lo que ocurre a su alrededor. Cuando no las tenemos, la mente se encarga de llenar ese espacio vacío con este tipo de ideas. 

Las suposiciones también surgen a raíz de la flojera, es más fácil irnos por alguna idea de estas que corroborar información, preguntar a otra persona o a nosotros, multiplicamos las suposiciones y reemplazamos la comunicación. 

Otro de los motivos es que nos da pena preguntar, no queremos confundirnos o cuestionar algo que nos haga ver mal, tampoco queremos parecer metiches. 

Lamentablemente, la mayoría de las suposiciones que hacemos son negativas. El ser humano tiene la tendencia a dar mayor importancia a las noticias malas. Pero, ¿por qué ocurre esto? Si suponer fuera en positivo entonces sería un anhelo, un sueño o una ilusión relacionado más con la fe, pero se aplica generalmente a lo malo o negativo que pueda suceder. 

¿Por qué muchas veces tendemos a suponer lo peor sobre nosotros mismos?

En mi experiencia he concluido tres razones principales:

1.- Inseguridad

Es cuando no nos creemos capaces de creer que lo bueno y lo mejor está destinado para nosotros. Esa ausencia de fe en nuestras capacidades y en un poder divino que puede cambiar las cosas para bien.

2.- Antecedentes de dolor

Se da cuando hemos vivido varios fracasos, desilusiones, traiciones y desánimo. Es pensar que si en el pasado nos ha ido mal el futuro no tiene por qué cambiar.

3.- Para evitar sufrimiento

Aplica para quienes han vivido traiciones y buscan evitar a toda cosa que la historia se repita. Utilizada en problemas relacionados con la infidelidad y el dolor tan grande que ocasiona a uno de los miembros de la pareja. Suponer que si en el pasado me falló, puede cometer el mismo error en el futuro. 

Si se conocieran a fondo las tres grandes consecuencias que tienen las suposiciones tomaríamos cartas en el asunto para educar a nuestra mente y evitar toda costa que la suposición se convierta en un lamentable hábito que nos lleve irremediablemente a la infelicidad. Hoy las comparto contigo para que no caigas en estos juegos mentales.

1.- Primer consecuencia

Las suposiciones nos desgastan emocionalmente. Esto provoca que vivamos por adelantado lo que no queremos que ocurra  pues nuestra mente se forma una idea clara y real de lo que puede suceder, sustentándolo en el miedo, dolor y desánimo. 

2.- Segunda consecuencia

Le das tanto peso a las suposiciones en tu vida que atraes eso que piensas aunque no quieras que ocurra. Recuerda que somos imanes y atraemos lo que más pensamos o sentimos. 

3.- Tercera consecuencia

Suponer es tan grave como mentir. Crea falsas expectativas y deteriora la imagen y la credibilidad de otros, generando desconfianza e incluso propiciando el que otros comuniquen tu suposición equivocadamente. Es muy frecuente que una simple suposición generada por la “sencilla e inocente costumbre de hablar de los demás” termine transformada en un rumor falso y, en definitiva, en una mentira. Ejemplo: Ves a tu vecino en un restaurante con una mujer que no es su esposa… y supones… ¡A mi se me hace que está engañando a su esposa! Y lo peor ¡es que lo platicas a alguien más! Cuando probablemente pudo ser un familiar o una cita de trabajo.

No niego la importancia de tomar las medidas necesarias para evitar que las decisiones del presente puedan afectar nuestro futuro e identificar los factores de riesgo, también debemos prever en lo posible las consecuencias, pero eso de suponer los diferentes escenarios terribles donde seamos víctimas de las circunstancias de situaciones que aún no han ocurrido es un desgaste tremendo. 

Mi recomendación es clara y concisa: 
No supongas, mejor pregunta.
No supongas, mejor lee.
No supongas, mejor ten fe. 

¡Ánimo! Hasta la próxima.
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