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Mira porqué es más importante dar que recibir… Te hará una persona más sana y feliz…

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


¿Cuántas veces has escuchado que es mejor dar que recibir? La realidad es que hacer de esto un hábito puede impactar enorme y positivamente nuestro espíritu y hasta nuestra salud. Justo es el tema que quiero compartir contigo en esta ocasión. 

¿Sabías que ser solidarios con los demás y hacer nuestro trabajo de buena gana, puede tener efectos muy favorables en nuestra salud?


Siempre he creído que debemos fomentar la cultura de dar, de compartir. Si nos acostumbramos a dar la vida se ve diferente, porque queda en nosotros una sensación de trascendencia, el sentimiento de que no estamos en este mundo por casualidad, sino por un fin, por una misión que cumplir.




Marie Dressler escribió una frase muy significativa sobre este tema: “Amar no es recibir, sino dar”. Estas palabras toman vida cuando lo comprobamos, cuando no damos lo que nos sobra sino “hasta que nos duela”, como recomienda el antiguo dicho al que continuamente hacía alusión la Madre Teresa, y que después de leer este artículo estoy seguro que harás tuyo: “Da hasta que te sientas muy bien”.

Confío en que luego de conocer los grandes beneficios que tiene el dar, se incrementará en ti el sentimiento por dar. Hay varios estudios sobre el tema y quiero compartirte algunos.


Investigaciones encabezadas por el doctor Norman Cousins en la Universidad de California, más otras dirigidas por los médicos y  científicos Allan Luks y Arthur White, de Gallup Organization y la revista American Health, indican que ayudar a otros mediante obras de caridad o devoción, por algunas razones mejora nuestro bienestar físico. Dar no es sólo una influencia menor sobre la buena salud, sino que es la clave del bienestar corporal y mental. Los estudios demuestran que para todas las edades, una buena forma de evadir el deterioro físico y mental prematuro es permanecer activo sirviendo a los demás. 


Prueba de ellos es un estudio impresionante, realizado durante diez años, sobre la salud física y las actividades sociales en 2,700 hombres de Michigan, Estados Unidos. Se encontró que quienes realizaron labores de voluntarios tuvieron una tasa de mortalidad 2.5 más baja que quienes no las hicieron. Los que sirven a los demás pueden estar sobre un nuevo camino hacia la longevidad. 


El doctor Norman Vincent Peale comenta en uno de sus libros el estudio de una compañía de seguros de vida entre sus asegurados de 100 años y mayores. Una de las preguntas en esta encuesta fue: “¿Qué es lo más importante que ha aprendido en su vida?” La respuesta más frecuente fue: “Amar a tu vecino como a ti mismo”.  La conclusión del doctor Peale es que “ellos viven más… porque se han liberado de influencias negativas como ira, odio, desconfianza, culpabilidad y ansiedad”. Estas emociones intoxican y pueden llevar al cinismo, a la hostilidad y al aislamiento, que son causales importantes de padecimientos cardiacos, hipertensión arterial, embolia y cáncer. 


Otro estudio, de Allen Luks en 1,500 mujeres que hacen actividades voluntarias periódicamente, reveló que la sensación de bienestar que experimentan al ayudar a los demás, con dinero o con tiempo, reduce la tensión emocional y evita la liberación de sustancias que incrementan el colesterol, el azúcar, y otras que deprimen al sistema inmunológico. En otras palabras: ayudar evita múltiples padecimientos.


Estoy seguro de que esto también es muy buena noticia para quienes son ‘‘paño de lágrimas’’ de mucha gente, las personas a las que acudimos para contarles nuestras penas y que siempre están ahí, dispuestas a ayudar dándonos su tiempo y sus consejos. Recuerda que el tiempo es lo más importante que tenemos para dar en la vida.

Concluyo con una frase célebre de Henry Ward Beecher, que es de mis favoritas: “No ha existido una persona que al hacer algo que valga la pena, no haya recibido más de lo que dio”. 

Ahora piensa esto: ¿estás dando lo suficiente?

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