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El amor se acaba cuando dejas de alimentarlo. 5 razones por qué una relación fracasa

AUTOR DR. CÉSAR LOZANO


La relación de pareja es un vínculo muy fuerte; al comenzar es vista únicamente como algo bello, lleno de sentimientos positivos, de emociones que nos hacen idealizar a la persona que escogimos para estar a nuestro lado, sin embargo la verdad que rodea el compromiso real de una pareja es muy diferente.



Puede que al principio los problemas parezcan pequeños, que los defectos del otro sean tomados muy a la ligera, hasta vistos con cierta gracia, pero conforme pasa el tiempo la verdadera naturaleza de la pareja se va revelando, y lo que parece insignificante puede volverse tremenda molestia. 



Recuerdo que una señora de edad avanzada me dijo un día: “César, es bueno que sepas que los problemas en el noviazgo son como piedritas en el zapato, que si llegas con ellas al matrimonio se convertirán en peñascos”. Esto es muy cierto, ya que cuando estamos sumergidos en el enamoramiento todo es bello, perfecto y parece que nada nos molesta. ¡Es más!, hasta pensamos que la pareja tiene virtudes “de sobra”

Si no conocemos bien a alguien y no estamos al tanto de sus defectos y sus virtudes, lo más seguro es que seamos víctimas de terribles desilusiones. Aceptar convivir diariamente con alguien, compartiendo espacio, opiniones y responsabilidades, resulta difícil cuando no se toma en cuenta su actitud ante tales retos.


Yo recomiendo a las parejas jóvenes que disfruten su noviazgo, que se conozcan, que convivan mucho tiempo, o al menos lo suficiente para que afloren esos defectos, y así sabrán si es posible convivir en armonía a pesar de esos detalles. Ese es precisamente el objetivo del noviazgo: tener las experiencias necesarias para decidir si es la persona con quien deseamos pasar el resto de nuestra vida.

Aquí te compartiré algunas preguntas importantes para responder en pareja, en caso de que estén pensando en casarse. Pon atención, ya que son una manera de conocer qué tan compatibles son sus metas a futuro, o si a pesar de las grandes diferencias, están dispuestos a trabajar en equipo y a seguir juntos:


¿Cuántos hijos tener? ¿Qué tan importante es la religión en su vida y en la de sus hijos? ¿Cuál es el rol para llevar a cabo las tareas domésticas? ¿Cómo organizarán los recursos económicos? ¿Hasta dónde llegará la convivencia con las mascotas? ¿Trabajarán ambos o solamente uno? ¿Cómo han llevado su noviazgo? ¿Qué adicciones tienen, están dispuestos a sobrellevarlas o a dejarlas? ¿Cómo será su relación familiar? ¿Cómo resuelven sus diferencias con otras personas? ¿Sus tratos son siempre honestos? 

Estas preguntas son una buena guía para determinar aspectos clave de la convivencia; pueden plantear situaciones imaginarias y ver de qué manera podrían resolver ciertas diferencias. Así no llegarán al matrimonio a ciegas, sino con una idea de cómo puede reaccionar la pareja ante los retos diarios. 

Si no se aclaran algunas de esas situaciones a tiempo, lo más seguro es que puedan surgir problemas posteriores y mucho más serios, mismos que destruirán la relación. Algunos de éstos pueden ser:


1. Miedo al compromiso

Si los defectos no se pueden sobrellevar y se centra la relación en las diferencias y no en las cualidades, las dudas comienzan a surgir, lo cual hace la convivencia más complicada y es imposible establecer un compromiso. Resulta más sencillo huir que comprometerse a mejorar.

2. Actitudes de dominio

Mucha gente comete el error de pensar que por haberse unido en matrimonio son dueños de su pareja; siente que el otro debe hacer caso a todo lo que le pida, con el pretexto de que “es por tu bien, lo hago porque te amo”.


3. Co-dependencia

El amor puede ser confundido con dependencia psicológica. Muchas personas creen que no pueden vivir sin su pareja, sin embargo lo único que buscan es comodidad, estabilidad económica o atención total del otro. No aman, sino que buscan únicamente satisfacer sus necesidades sin importar los sentimientos del otro. 

4. Celos

Un complejo sumamente fuerte que se da a causa de la inseguridad que se vive con la pareja; es un comportamiento enfermizo, que orilla a seguir con desesperación cada movimiento y acción de la pareja “por miedo a perderla”. Pero esa conducta tóxica sólo aleja a las personas y puede destruir la relación. 

5. Infidelidad

Ésta se da debido a falta de honestidad en los sentimientos, cuando la comunicación no es efectiva y se tratan de “tapar las carencias”, lo cual solamente crea inseguridad en la persona que sufre la infidelidad.

Siempre es mejor darse un poco de tiempo para todo; conocer a la persona con la que compartirás tu vida no debe ser tomado a la ligera.

¡Ánimo, y hasta la próxima!
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